SAPHIR coorganiza Día de la Ciencia en el INBA llevando la física de partículas a nuevas generaciones

Comparte ahora en

El Instituto Milenio SAPHIR fue coorganizador del Día de la Ciencia del Internado Nacional Barros Arana (INBA), jornada realizada este 25 de agosto que reunió a estudiantes de distintos establecimientos educacionales en torno a la ciencia, la tecnología y la investigación. En este contexto, y a través de LHC: An Immersive Experience, charlas y el encuentro directo con jóvenes investigadores, SAPHIR llevó la física de partículas hasta las dependencias de uno de los establecimientos más emblemáticos de la educación pública chilena, dando continuidad a su trabajo de vinculación con comunidades escolares y de fomento de la curiosidad científica entre niños, niñas y jóvenes. 

¿Cómo se estudian partículas que no podemos observar directamente? ¿Qué ocurre dentro del acelerador de partículas más grande del mundo? ¿Y cómo es posible que científicos y científicas en Chile participen de experimentos internacionales que buscan comprender los componentes fundamentales de la materia?

Preguntas como estas fueron parte del Día de la Ciencia, realizado este martes 25 de agosto en el Internado Nacional Barros Arana (INBA), instancia en la que el Instituto Milenio SAPHIR participó llevando la física de partículas y parte de su trabajo de divulgación científica hasta la comunidad escolar.

Entre las 10:00 y las 16:00 horas, estudiantes del INBA y de otros establecimientos educacionales pudieron recorrer diferentes experiencias, conversar con jóvenes investigadores y aproximarse a disciplinas científicas que habitualmente pueden parecer lejanas al contexto escolar.

Ciencia de frontera en un espacio histórico de la educación pública

El escenario de esta jornada posee además una relevancia particular dentro de la historia educacional chilena.

El Internado Nacional Barros Arana es el primer internado estatal del país. Sus orígenes se encuentran en las políticas educacionales impulsadas durante el gobierno de José Manuel Balmaceda a fines del siglo XIX y, desde 1902, comenzó a funcionar como institución independiente, recibiendo inicialmente a estudiantes provenientes de distintas provincias que necesitaban trasladarse a Santiago para continuar sus estudios. 

Durante su historia, el establecimiento ha desarrollado una marcada tradición académica y científica. Su propio Proyecto Educativo Institucional recuerda que, durante las primeras décadas del siglo XX, llegó a contar con modernos laboratorios y una importante infraestructura destinada a la formación de sus estudiantes. 

Más de un siglo después, esa trayectoria continúa formando parte de su identidad. En 2024, el INBA fue declarado Monumento Histórico Nacional, en reconocimiento a su relevancia histórica, arquitectónica y social y a su contribución a la educación pública chilena. 

Realizar una jornada dedicada a la ciencia en este espacio permite así conectar una extensa tradición educativa con las preguntas, tecnologías y formas de producir conocimiento que caracterizan a la ciencia contemporánea.

Del INBA al Gran Colisionador de Hadrones

Una de las experiencias centrales de la participación de SAPHIR fue LHC: An Immersive Experience, iniciativa de divulgación que permite aproximarse de manera interactiva al Large Hadron Collider (LHC) del CERN y al trabajo que desarrollan las grandes colaboraciones internacionales dedicadas a estudiar las partículas elementales.

A través de su túnel inmersivo, realidad virtual, recursos audiovisuales y la mediación de jóvenes investigadores, la experiencia busca transformar conceptos que pueden parecer altamente abstractos —como aceleradores, detectores o partículas subatómicas— en una instancia de exploración y descubrimiento.

Durante la jornada, estudiantes, docentes y miembros de las comunidades educativas pudieron ingresar al túnel y conocer algunos de los principios que permiten estudiar experimentalmente el mundo subatómico.

La actividad estuvo acompañada por estudiantes de doctorado y magíster vinculados a SAPHIR y al grupo del profesor Nicolás Viaux, académico de la Universidad Técnica Federico Santa María, quienes cumplieron un rol fundamental como monitores, explicando los contenidos de la experiencia y dialogando directamente con los estudiantes.

La participación contó además con la presencia de Felipe Olivares León, director ejecutivo del Instituto Milenio SAPHIR, quien acompañó al equipo durante el desarrollo de la jornada.

Despertar curiosidad científica desde la etapa escolar

La presencia de SAPHIR en el INBA forma parte de una línea de trabajo que durante los últimos años ha buscado generar espacios de encuentro entre la física de partículas y las comunidades escolares.

Desde experiencias internacionales como las LHC Masterclasses, orientadas a estudiantes de enseñanza media y profesores de física, hasta actividades presenciales de divulgación y experiencias inmersivas, el Instituto ha buscado generar oportunidades para que niños, niñas y jóvenes puedan aproximarse a preguntas científicas que habitualmente encuentran principalmente a través de libros o contenidos escolares. SAPHIR participa desde hace años en la implementación en Chile de las LHC Masterclasses, donde estudiantes pueden conocer el funcionamiento del LHC y ATLAS e incluso trabajar con datos reales obtenidos en el acelerador. 

Esta aproximación parte de una idea central: la curiosidad científica puede estimularse mucho antes de ingresar a una universidad o decidir una trayectoria profesional.

Acercar a estudiantes al funcionamiento de un detector, permitirles experimentar mediante realidad virtual o generar conversaciones directas con investigadores jóvenes puede contribuir a que conceptos como quarks, bosones, muones o aceleradores dejen de percibirse únicamente como contenidos abstractos y comiencen a relacionarse con personas, experimentos y preguntas concretas.

Más que una experiencia inmersiva

La participación de SAPHIR contempló también una instancia destinada a profundizar en los fenómenos que ocurren al interior de los grandes aceleradores.

Marco Ayala, investigador de SAPHIR y académico de la Universidad Andrés Bello, presentó la charla “La vida de un protón acelerado”, invitando a los estudiantes a conocer el recorrido que experimentan estas partículas y algunos de los principios físicos y tecnológicos que permiten acelerarlas hasta energías extraordinariamente altas.

La combinación entre charlas, experiencias inmersivas y conversación directa con investigadores permitió abordar la divulgación desde diferentes niveles: observar, experimentar, preguntar y profundizar.

Ese modelo forma parte del propósito que SAPHIR ha buscado desarrollar mediante sus actividades con establecimientos educacionales: no solamente comunicar resultados científicos, sino generar experiencias capaces de estimular preguntas.

En ese sentido, LHC: An Immersive Experience funciona como una puerta de entrada. El túnel, las imágenes y la realidad virtual pueden captar inicialmente la atención, pero detrás de ellos existe una invitación más profunda: preguntarse de qué está hecha la materia, cómo podemos estudiar aquello que no podemos observar directamente y por qué miles de científicos alrededor del mundo dedican sus carreras a intentar comprenderlo.

Ciencia, educación y nuevas generaciones

La jornada desarrollada en el INBA adquiere así un significado que trasciende una actividad puntual.

Para SAPHIR, vincular la investigación científica con establecimientos educacionales permite conectar la ciencia de frontera desarrollada en universidades, laboratorios y grandes colaboraciones internacionales con estudiantes que se encuentran todavía construyendo sus intereses y proyectando sus futuras trayectorias.

Hacerlo en un establecimiento con más de un siglo de historia vinculado a la educación pública chilena refuerza además una dimensión fundamental de la divulgación científica: ampliar los espacios donde la ciencia puede ser conocida, experimentada y discutida.

Durante algunas horas, el INBA se convirtió precisamente en uno de esos espacios. Estudiantes pudieron viajar simbólicamente desde Santiago hasta el LHC, conversar con jóvenes investigadores y descubrir que detrás de conceptos aparentemente lejanos existe una comunidad científica que también se desarrolla desde Chile.

Para el Instituto Milenio SAPHIR, continuar generando estos encuentros forma parte de una apuesta de largo plazo: contribuir a que las nuevas generaciones no solo conozcan los grandes descubrimientos de la física, sino que puedan desarrollar curiosidad por las preguntas que todavía permanecen abiertas y reconocerse también como potenciales protagonistas de la ciencia del futuro.



Otras noticias