Con exitoso cierre de su versión 2026, Niñas Atómicas reunió a estudiantes de siete regiones del país en torno a la física de partículas, la programación y la investigación científica

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Impulsado por el Instituto Milenio SAPHIR junto al Instituto de Física de la Pontificia Universidad Católica de Chile y liderado por las académicas Francisca Garay y Giovanna Cottin, el programa finalizó este viernes 3 de julio tras dos semanas de actividades que combinaron clases online y jornadas presenciales en el Campus San Joaquín de la UC.

Con la presentación de los informes desarrollados por las participantes y la ceremonia de cierre realizada este viernes 3 de julio, concluyó una nueva versión de Niñas Atómicas, iniciativa de formación temprana en física de partículas, programación e investigación científica impulsada por el Instituto Milenio SAPHIR junto al Instituto de Física de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Desde su primera edición, realizada en 2022, el programa se ha consolidado como una de las principales iniciativas nacionales orientadas a acercar las disciplinas STEM a estudiantes de enseñanza media. En esta versión participaron 12 estudiantes provenientes de las regiones de Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, Maule, La Araucanía y Los Ríos, reflejando el alcance nacional que ha adquirido la iniciativa a lo largo de estos años.

Entre el 22 de junio y el 3 de julio, las participantes profundizaron en contenidos de física de partículas, detectores de muones, metodología científica y programación. Las actividades combinaron sesiones virtuales con 2 jornadas presenciales realizadas los días 24 y 25 de junio en el Instituto de Física UC, donde las estudiantes pudieron conocer de cerca el trabajo que realizan investigadores e investigadoras en física de partículas, participar en actividades experimentales y construir sus propios detectores de muones, guiadas por tutoras y tutores especializados.

Las actividades presenciales comenzaron con un desayuno de bienvenida que reunió a las estudiantes seleccionadas junto a sus familias y tutores. La instancia contó con la participación del decano de la Facultad de Física UC, profesor Samuel Hevia Zamora; la directora de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, María Elena Boisier; y representantes del Instituto Milenio SAPHIR, entre ellos su director ejecutivo, Felipe Olivares León, quienes destacaron la importancia de generar espacios que acerquen tempranamente a más niñas al mundo de la investigación científica y las disciplinas STEM.

Para Francisca Garay, académica del Instituto de Física UC, directora alterna del Instituto Milenio SAPHIR y cofundadora de Niñas Atómicas, esta nueva versión confirmó la consolidación del programa. A su juicio, “estos días presenciales fueron muy especiales”, porque las participantes llegaron con “mucha curiosidad, ganas de aprender y, sobre todo, de atreverse a hacer preguntas y experimentar sin miedo”, reflejando el espíritu que ha caracterizado a la iniciativa desde sus inicios.

Garay destaca que el proyecto ha evolucionado significativamente desde que comenzó a imaginarlo junto a Giovanna Cottin, académica del Instituto de Física UC, investigadora asociada de SAPHIR y cofundadora del programa. Si al comienzo el objetivo era ofrecer un espacio donde las niñas descubrieran que la ciencia también era un lugar para ellas, hoy observa que “ese sueño ha crecido muchísimo. Ya no es solo un taller, sino una comunidad donde las participantes ganan confianza, trabajan en equipo, desarrollan pensamiento crítico y se entusiasman con la programación, la física y la tecnología”. Ese crecimiento, agrega, también se refleja en la transformación que experimentan las estudiantes durante las dos semanas de actividades: muchas llegan con inseguridades y terminan presentando sus proyectos, resolviendo desafíos de manera colaborativa y desenvolviéndose con mayor seguridad. Para la investigadora, “ese cambio es probablemente el resultado más valioso que tiene Niñas Atómicas” y demuestra que las experiencias científicas tempranas pueden influir significativamente en las trayectorias académicas de niñas y jóvenes interesadas en las ciencias.

Una visión complementaria comparte Giovanna Cottin, quien durante las jornadas presenciales pudo conversar con estudiantes provenientes de ciudades como Calama, Osorno y Santiago. La investigadora destaca que encontró a las participantes “muy curiosas y con muchísimas ganas de aprender”, interesadas en carreras como medicina, ingeniería aeroespacial y otras disciplinas STEM, valorando especialmente el esfuerzo realizado por quienes viajaron desde distintas regiones del país para formar parte del taller.

Cottin señala además que las estudiantes no solo valoraron los contenidos científicos, sino también el ambiente humano que se generó durante las actividades. “Se notaba que sabían que estaban en un lugar muy especial”, recuerda, destacando las conversaciones que compartieron durante los almuerzos sobre ciencia, proyectos de vida e incluso filosofía. Ese ambiente de cercanía quedó reflejado cuando una de las participantes se acercó al finalizar una de las jornadas para agradecer personalmente la experiencia. Para la académica, este tipo de momentos demuestra el impacto que puede tener una iniciativa como Niñas Atómicas cuando las jóvenes encuentran referentes cercanos y descubren que la ciencia también puede ser un espacio donde desarrollar plenamente sus talentos.

La investigadora también destacó el amplio conocimiento que las estudiantes demostraron sobre herramientas de inteligencia artificial aplicadas al estudio, señalando que fueron ellas mismas quienes compartieron distintas plataformas que utilizan habitualmente para aprender y organizar información. A partir de esta experiencia, considera que futuras versiones del programa podrían incorporar una reflexión más profunda sobre el uso crítico y responsable de estas tecnologías dentro del trabajo científico y académico.

Más allá de los conocimientos adquiridos en física de partículas y programación, esta edición volvió a consolidar a Niñas Atómicas como un espacio donde las estudiantes fortalecen su confianza, desarrollan pensamiento crítico, establecen vínculos con otras jóvenes interesadas en las ciencias y conocen de primera fuente el trabajo que realizan investigadoras e investigadores en laboratorios de frontera.

A lo largo de sus versiones, el programa ha acercado la investigación científica a más de 100 estudiantes provenientes de distintas regiones del país, promoviendo el contacto directo con investigadoras, laboratorios y experiencias de aprendizaje que difícilmente forman parte de la enseñanza escolar tradicional. Esa continuidad ha permitido consolidar una comunidad de jóvenes interesadas en las disciplinas STEM y fortalecer una red de apoyo que trasciende las dos semanas de actividades.

Con el cierre de esta edición, el Instituto Milenio SAPHIR y el Instituto de Física de la Pontificia Universidad Católica de Chile reafirman su compromiso con la promoción de vocaciones científicas tempranas y con la formación de nuevas generaciones de investigadoras, convencidos de que acercar la ciencia a niñas y adolescentes no solo amplía sus oportunidades de desarrollo, sino que también contribuye a construir una comunidad científica más diversa, inclusiva y preparada para enfrentar los desafíos del futuro.



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